martes, 16 de febrero de 2010

CANCER COLORRECTAL..




El cáncer de colon es una enfermedad en la que las células malignas se localizan en la porción intermedia y más larga del intestino grueso. Es un tipo de cáncer bastante común en muchos países, pero también resulta fácil de detectar, tiene un alto grado de curación y tarda mucho en desarrollarse. El colon, junto con el recto (porción final del intestino grueso), es el lugar donde se almacenan las heces antes de ser expulsadas al exterior a través del ano. Al encargarse de esta labor, acumula sustancias de desecho, por lo que es un lugar propicio para la aparición de un cáncer. Por eso es importante reducir el tiempo de acumulación al mínimo, adoptando una dieta equilibrada que facilite el tránsito intestinal al máximo.


La mayor parte de los casos de cáncer de colon se presenta en pacientes mayores de 50 años.
El cáncer de colon parece estar asociado a dietas ricas en grasas y pobres en fibra. En este sentido, actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones.
En el cáncer de colon desempeña un importante papel la herencia familiar, ya que existe la posibilidad de que se transmita hereditariamente y predisponga a la persona a sufrir la enfermedad. Sin embargo, esto puede detectarse y el cáncer tratarse de manera precoz.
Se ha demostrado que quienes tienen una mayor predisposición a padecer esta enfermedad son las personas que tienen o han tenido: pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto; Colitis ulcerosa (inflamación o ulceración del colon); Cáncer como mama, útero u ovario.
Parientes que también han sufrido de cáncer de colon.
Existen ciertos factores que dependen del estilo de vida y que predisponen a la aparición del cáncer de colon, como, por ejemplo, la obesidad, la vida sedentaria y el tabaquismo.

El cáncer colorrectal es el segundo tumor de mayor incidencia y con mayor tasa de mortalidad en España, detrás del cáncer de pulmón en varones y de mama, en mujeres. Pero hay factores que ayudan a prevenirlo. Evitar el consumo de alcohol y tabaco, seguir una dieta equilibrada y mantener una vida activa conforman la lista de buenas prácticas.


En 2006 murieron 13.101 personas por cáncer colorrectal, una cifra que representa el 12,9% del total de muertes por cáncer durante todo ese año. Ésta es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista 'European Journal of Cancer Prevention'. La investigación analiza las causas de estas desigualdades y busca una posible relación con cambios en la dieta (carnes rojas, pescado, vegetales), en el consumo de alcohol y tabaco, y en el ejercicio físico o sedentarismo. La buena noticia es que la incidencia de estos tumores se puede reducir. Basta con llevar un estilo de vida saludable. Suprimir el tabaco, moderar el alcohol, seguir una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo son algunos de los pilares básicos de la prevención.


Entre los tratamientos que se siguen comúnmente están: la cirugía o extirpación de la zona afectada, la radioterapia o aplicación de rayos de alta energía con la finalidad de destruir las células malignas, la quimioterapia o administración de fármacos que destruyen las células cancerosas y la inmunoterapia o estimulación del propio sistema defensivo del paciente para que sea éste el que elimine las células dañinas. Aunque estos tratamientos no deberían acarrear graves trastornos, ninguno de ellos está exento de efectos secundarios, que pueden ser más o menos graves según el paciente.

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