
La Guardia Civil se desplazó hasta el lugar del accidente para recuperar el miembro, por si había alguna posibilidad de reimplantarlo en el hospital Virgen del Consuelo de Valencia , pero se deshecho la idea al estar el brazo en muy mal estado, los propietarios de la fábrica lo habían tirado a la basura y habían limpiado todo para no dejar rastros ni huellas.
Este tipo de situaciones se dan y se seguirán dando, no solo en población inmigrante sino a nivel general si el gobierno lo sigue permitiendo sin sancionar con todo el peso de la ley a este tipo de infractores deshumanizados y sin escrúpulos. En una última noticia publicada por el diario el Mundo de día 12 de junio me entere que el Gobierno regularizará a este joven boliviano, por razones extraordinarias argumentó, la Vicepresidenta Primera del Gobierno, como si esto fuera la solución al problema; ¿quien le devuelve el brazo a Franns?, el darle papeles pues no, eso no le devolverá el poder hacer una vida normal a esta persona.
Los hechos ya están siendo investigados por la Fiscalía y la panificadora ha sido clausurada por la Guardia Civil. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Gandía ha citado a los dueños del negocio como imputados; podrían enfrentarse a una pena de entre seis y diez años de cárcel, espero que sea así y sirva de precedente, ya el tiempo lo dirá...
1 comentarios:
Desde luego que algunos empresarios no merecen estar en otro sitio que no sea la cárcel. Un abrazo.
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